Noticias | 06.06.2026
Día Mundial del Medio Ambiente: El Proyecto CCR responde al llamado de "Clima Ya" fortaleciendo la resiliencia en el Caribe
El Caribe insular es, hoy en día, una de las regiones más vulnerables del planeta ante los embates del cambio climático. El aumento de las temperaturas, la alteración de los ciclos de lluvia, las sequías prolongadas y la intensificación de los fenómenos hidrometeorológicos extremos amenazan no solo la rica biodiversidad de nuestras islas, sino la supervivencia y los medios de vida de miles de familias rurales.
Cada 5 de junio, el mundo conmemora el Día Internacional del Medio Ambiente. Este año, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha lanzado un llamado urgente y sin concesiones: "Clima Ya". Esta consigna nos recuerda que la emergencia climática ha dejado de ser una proyección futura para convertirse en una crisis cotidiana que exige respuestas inmediatas, articuladas y basadas en la ciencia.
Frente a este desafío monumental, el proyecto Comunidades Caribeñas Resilientes (CCR), coordinado por Welthungerhilfe (WHH), con el respaldo técnico de OroVerde y el financiamiento del Ministerio Federal de Medio Ambiente de Alemania (BMUKN) y de la Iniciativa Climática Internacional (IKI), se erige como un modelo de acción transfronteriza. A través de la implementación de medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE), el proyecto demuestra que la naturaleza es nuestra primera línea de defensa.
En República Dominicana, Haití y Cuba, nuestras organizaciones socias lideran intervenciones que transforman la vulnerabilidad en resiliencia. Estas son sus voces, sus acciones y su compromiso en el terreno.
República Dominicana: Transición productiva y protagonismo comunitario
En la República Dominicana, la variabilidad climática ha impactado severamente la disponibilidad hídrica y la fertilidad de los suelos, obligando a replantear de raíz los modelos productivos tradicionales. El cambio de mentalidad es el primer paso hacia la resiliencia.
Desde la región noroeste, Centro Naturaleza (CEDAE) destaca la urgencia de asumir este nuevo paradigma y adaptar las estructuras productivas a los límites que impone la naturaleza:
"El patrón del clima ha cambiado sustancialmente y solo nos queda un camino: adaptarnos a la nueva realidad climática. Esto exige varias fases: primero, entender que el problema existe y, segundo, buscar fórmulas de adaptación en el plano de la producción industrial, agropecuaria e incluso en áreas de servicios como el turismo. Desde CEDAE, institución vinculada al ambiente y producción sostenible, la solución es la aplicación de medidas de adaptación y para ello se trabaja con un enfoque de respeto al ambiente, cuidando los objetos de conservación para mantener los servicios ambientales que sostienen la vida y el bienestar de los conglomerados sociales."
En la región sur del país, la escasez de agua ha movilizado a las poblaciones locales. Enda Dominicana subraya cómo la gobernanza comunitaria y la acción colectiva están marcando la diferencia en la gestión de los recursos vitales:
"La alerta sobre el cambio climático ya no es una advertencia lejana: se siente en el agua que escasea, en los suelos que se degradan y en las comunidades que deben adaptarse para proteger su vida y su futuro. Desde enda dominicana, como socio del proyecto Comunidades Caribeñas Resilientes, asumimos el llamado de 'Clima Ya' acompañando procesos donde las comunidades son protagonistas de soluciones basadas en la naturaleza. A partir de la capacitación, la sensibilización y la acción colectiva, han incorporado prácticas de adaptación basada en ecosistemas: transitan de modelos de monocultivo hacia sistemas agroforestales biodiversos, reforestan áreas degradadas, conservan los suelos, protegen fuentes de agua, participan en la construcción y gestión de reservorios de agua, reducen prácticas que provocan incendios forestales y fortalecen sus medios de vida. Porque enfrentar el cambio climático también es transformar formas de producir, cuidar el territorio y construir resiliencia desde la comunidad. El clima exige acción ahora, y las comunidades ya están siendo parte de la respuesta."

Haití: Restauración ecológica, seguridad alimentaria y relevo generacional
En Haití, los retos climáticos se entrelazan profundamente con la necesidad de asegurar la soberanía alimentaria y frenar la degradación de los suelos. Las medidas AbE implementadas buscan generar un equilibrio donde la conservación de la biodiversidad se traduzca en una mejora directa de la economía familiar.
En las zonas norte y noreste, Concert-Action enfoca sus esfuerzos en prácticas agrícolas sostenibles que actúan como escudos contra la erosión y promueven la recuperación del ecosistema:
"Las actividades llevadas a cabo, en particular la plantación de parcelas forestales, la implantación de sistemas agroforestales basados en el café y el cacao, la fabricación de compost, la gestión de residuos domésticos, la promoción de cultivos de ciclo corto como las hortalizas y la granadilla, así como la instalación de estructuras de conservación del suelo, favorecen la restauración de los ecosistemas y refuerzan la resiliencia de las comunidades. Las parcelas forestales y los sistemas agroforestales contribuyen al secuestro de carbono, a la reducción de la erosión del suelo, a la conservación de la biodiversidad y a la mejora del microclima local. Las estructuras de conservación del suelo permiten limitar la escorrentía, reducir la pérdida de tierras de cultivo, mejorar la infiltración del agua y preservar la fertilidad de los suelos frente a fenómenos climáticos extremos. Por su parte, la producción de compost reduce la dependencia de los fertilizantes químicos, mejora la estructura y la fertilidad de los suelos y aumenta su capacidad de retención de agua. El fomento de los cultivos de ciclo corto también permite a los productores adaptarse a las irregularidades climáticas gracias a prácticas de riego manual antes de la llegada de las lluvias. Por último, la gestión adecuada de los residuos contribuye a reducir la contaminación ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero."
Paralelamente, en el sureste, WHH Thiotte lidera un esfuerzo masivo de reforestación que trasciende el presente al involucrar activamente a la juventud a través de la educación ambiental:
"En el marco del proyecto CCR, puesto en marcha en los municipios de Thiotte, Grand-Gosier y Anse-à-Pitres, se han llevado a cabo varias acciones importantes con el fin de reforzar la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático y contribuir a la restauración de los ecosistemas. Se han distribuido alrededor de 30 000 plántulas de especies forestales y frutales para promover la agrosilvicultura, luchar contra la erosión del suelo y favorecer la restauración de la cubierta vegetal. Al mismo tiempo, las actividades de sensibilización medioambiental llevadas a cabo en 17 centros escolares han permitido llegar a 1 623 alumnos en torno a los temas del cambio climático, la biodiversidad, la Adaptación basada en los Ecosistemas (AbE) y la gestión de riesgos. También se ha creado un vivero dedicado a especies amenazadas en Savane Zombie, en el municipio de Thiotte, lo que contribuye a la preservación de la biodiversidad local, con la distribución de 200 plántulas de morera, tamarillo y calbassique en abril de 2026. A través de estas iniciativas, nuestra institución reafirma su compromiso con la protección del medio ambiente y la construcción de un futuro más verde, más resiliente y más sostenible, de acuerdo con el espíritu del lema «Clima Ya», que hace un llamamiento a la acción colectiva e inmediata ante la emergencia climática."
Cuba: Gobernanza participativa en laboratorios de biodiversidad
En el oriente cubano, la conservación toma un enfoque institucional y comunitario altamente estructurado. Las Reservas de la Biosfera no son solo áreas protegidas, sino verdaderos laboratorios vivientes donde se demuestra que la convivencia armónica entre el ser humano y la naturaleza es posible. El trabajo coordinado por Bioeco y Cesat ilustra el poder de la planificación territorial inclusiva:
"En el marco del proyecto CCR en Cuba, las intervenciones en las reservas de la biosfera Baconao y Cuchillas del Toa destacan por su enfoque integral de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) y gobernanza local. A través del trabajo coordinado por Bioeco y Cesat, se han diseñado planes participativos que han impulsado la restauración de más de 130 hectáreas de bosques degradados, el control de especies invasoras, la protección de suelos y el establecimiento de diversos sistemas agroforestales y silvopastoriles. Más allá de la conservación de la biodiversidad y la reforestación de cuencas hidrográficas, estas acciones han mejorado significativamente el acceso al agua, han fortalecido las capacidades de prevención de incendios y han consolidado las estructuras de gobernanza comunitaria mediante grupos gestores locales; garantizando así la sostenibilidad de las medidas y beneficiando de manera directa a más de 2,500 pobladores."

Uniendo fuerzas por el futuro del Corredor Biológico en el Caribe
El Día Mundial del Medio Ambiente nos recuerda que no hay fronteras cuando se trata del clima. Los ecosistemas no reconocen límites políticos, y por ello nuestras soluciones tampoco deben hacerlo. A través del Proyecto CCR, estamos fortaleciendo la conectividad ecológica y el intercambio de conocimientos en el corazón del Caribe.
Las comunidades de República Dominicana, Haití y Cuba nos están demostrando que, con el acompañamiento técnico adecuado, la voluntad política y la integración regional, es posible revertir la degradación ambiental y asegurar un desarrollo verdaderamente sostenible.
La respuesta a la crisis climática no puede esperar a mañana. Desde las montañas, cuencas y costas del Caribe, nuestra respuesta corporativa y comunitaria es clara y contundente: ¡Clima Ya!

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